miércoles, 11 de noviembre de 2009

Felix Luna: Un historiador Light

Hoy murió Felix Luna.
Recuerdo cuando comence a estudiar Historia hace muchos años: Tuve en mis manos algunos de sus libros. Viejos profesores, me reprocharon su utilización. Yo no comprendía el porque. Estaba aproximándome a la historia que en aquellos momentos, personalmente, consideraba tan científica como muchas de las llamadas "ciencias duras".
Sin embargo, pude apreciar en Felix Luna, los cambios ideológicos propios de los momentos históricos que le toco vivir. No es el mismo Feliz Luna que escribió "El 45" al Felix Luna de los últimos 25 años o al de "Soy Roca"
En una oportunidad, cuando vino a San Nicolás, en la década del 90', cuando estaba en apogeo el modelo neoliberal, por cierto, votado dos veces y apoyado en San Nicolás por la mayoría; pude conocerlo personalmente.
Estaba en el Salón llamado "Constituyentes del 53" de la Casa del Acuerdo y lo había invitado la Escuela de la Paz. Por entonces, con otros historiadores y amantes de la historia, veníamos peleando para que en la ciudad hubiera una calle con nombre de caudillo federal. Por lo menos en el casco céntrico de esta ciudad conservadora, masónica, unitaria y liberal.
Nos sacábamos "chispas" en el diario "El Norte" y por supuesto, las notas en contra, por ejemplo de Juan Manuel de Rosas" siempre tenían más espacios, no eran cuestionadas y siempre remarcadas por la dirección. Pero bueno, eso ya es harina de otro costal.
La cuestión es que ahí, en ese magno recinto, rodeado de la aureola del liberalismo Urquicista, le pregunté algo sobre Rosas y para mi sorpresa, me contestó con una burrada tan grande que aún hoy recuerdo.
Me dijo "sobre Rosas, ya está todo escrito". Tamaño bolazo, porque de serlo, no se hubieran dado a conocer numerosas y prestigiosas investigaciones que se publicaron en los 25 años siguientes.
Pero bueno, ahí conocí al verdadero Felix Luna.
Leí varios de sus libros y descubrí una historia light, sin jugársela como autor, sin arriesgar juicios a lo mejor para no comprometerse ideológicamente, a pesar de que era Radical y fue funcionario en la Ciudad de Buenos Aires.
Sus historias hablan de cuestiones que pueden parecer interesantes, para adornar cualquier cuestión que en el fondo no quiera derribar o cuestionar el esquema presente.
Puede empleársela para describir, vislumbrar épocas, pero no para clarificar, justificar o interpretar profundamente el signo de la historia.
Esto es, claro, mi opinión personal.
Fue el "historiador oficial" que necesitó el país para callar cuestiones profundas y dramáticas que todos conocemos. Para adormecer la conciencia de masas y contarnos "el cuentito de la historia".
Y pasó Felix Luna...sus obras quedarán por cierto. Queridas, odiadas o claramente ignoradas pero nos deja el sabor de haber descubierto una vez más, como la Historia y su manipulación sirvieron para ciertos y no claros intereses.

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