sábado, 23 de enero de 2016

¿A dónde vas PJ?

¿A dónde vas PJ? Por Ricardo Darío Primo ricardodarioprimo@hotmail.com

 Como simple afiliado y militante del Pj no puedo sustraerme a las recientes declaraciones del Presidente de la Nación, Mauricio Macri que no hacen más que convencerme de su espíritu hegemónico y autoritario.

Ahora postula a Sergio Massa como Presidente del PJ y encima este último lo hace con De la Sota. Resulta extraño que alguien tan alejado (por acción y pensamiento) al universo justicialista, le preocupe la conducción del principal partido opositor.

Salvo claro es, por su intención de frenar, manejar y/o dirigir un movimiento que integrando el FPV en las últimas elecciones estuvo a punto de ganarlas y que cada día acrecienta su influencia colocándose como defensor de políticas proteccionistas del empleo y del salario Para los que desde el interior del PJ apoyan estas iniciativas, deben advertir que las cosas nunca más serán como antes en este espacio político.

 El Kirchnerismo paso por la historia de este país dejando una huella tan profunda y un sentimiento tan arraigado en amplios sectores de la población (especialmente en los más jóvenes) que será muy difícil, casi imposible, volver al PJ de los viejos y tradicionales conductores tan proclives a los arreglos de cúpula y en reiteradas ocasiones por debajo de la mesa.

 Una dirigencia ortodoxa acostumbrada a digitar candidatos, arreglar con el sector gremial los más extraños desaguisados y acostumbrada a sobrevivir pactando con uno u otro dirigente, tiene ahora que convivir con sectores más progresistas que aprendieron de la mano del Kirchnerismo, una forma de gobierno que para muchos se acerca al viejo y revolucionario peronismo de la 1ra y 2da presidencia.

 Porque el choque generacional está en el medio. Aquellos que buscarán reestablecer un peronismo como si nada hubiese ocurrido desde el 2003 y aquellos que ahora creen que es posible desde la política, generar cambios profundos con convicción política y sin negociar acuerdos espurios con el sector gremial para conseguir votos.

 El surgimiento de tantas agrupaciones y líneas internas del PJ harán casi imposible que los representantes de una sola agrupación o lineamiento puedan conducir los destinos del partido creado por Juan Domingo Perón. Cuando gane una sola representación, inmediatamente tendrá en contra a todas las otras que ahora son mucho más que antes.

 Se impone de acuerdo a esta reflexión, la necesidad de coordinar esfuerzos tendientes a que el PJ esté integrado por representantes del amplio abanico ideológico que se sientan y que vean en este espacio algo que genuinamente los represente. La transversalidad que llegó de la mano de Néstor Kirhcner, encuentra ahora la posibilidad de encausarse en el Partido Justicialista e incluso de llegar a conducirlo con el apoyo de muchas de aquellas líneas o agrupaciones que surgieron al calor del Kirchnerismo en los últimos años.

 Claro que deberán enfrentar a quienes piensan que desde un solo sector o agrupamiento (ganando unas elecciones internas) es posible encolumnar al resto bajo el pensamiento frustrado en la práctica política de que “quien gana conduce y quien pierde acompaña”.

 Hay un viejo y remanido dicho que dice “la unión hace a la fuerza” e incluso la misma marcha peronista cuando dice “todos unidos triunfaremos” ponen a prueba ahora esta instancia histórica del PJ. Si se piensa participar de una elección interna bajo la tradicional concepción de integrar una lista con integrantes de su misma y única agrupación, tendrán que pensar que lo harán siendo menos que todo el resto del abanico peronista pues hoy por hoy, no hay a todas luces una sola expresión que contenga a todas.

 Pero por otro lado, se impone junto a la renovación generacional y dirigencial, el de una modalidad que muestre a los dirigentes junto a sus representados, y no solamente en una lista sino en la diaria lucha por el poder político.

Es tal la coyuntura que cobra dimensión la frase de que “el pueblo marchará con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”. Por eso mismo, los dirigentes que no se abrazarán con sus representados en esta nueva instancia, tendrán una vida política más vacía y perenne que cualquier otra.

Estos deben entenderlo quienes quieran conducir el espacio desde el escritorio o frente a una cámara de TV. Estos son los nuevos desafíos que debe encontrar –en mi humilde opinión- un PJ en la oposición. Y para dejar de serlo ahora más que nunca, con sus “jefes” a la cabeza, deben saber diferenciarse de las iniciativas que buscan un adormecido PJ o un espacio dispuesto a la claudicación o negociación de sus principales postulados.

 Como nadie se baña en un mismo río, nada será como antes.

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