sábado, 20 de agosto de 2016

Prefiero lo sencillez y la humildad

Suele ocurrirme con cierta frecuencia, que encuentro a personas que tienden a iniciar una conversación sobre una temática que generalmente tiene que ver con mi profesión de historiador o Profesor de Historia.

 Yo no busco nunca llevar las conversaciones al tema que domino, sino más bien tiendo a dejar de lado estas cuestiones para no ser pesado o aburrido cuando me encuentro compartiendo una mesa o charlando en la calle con el que se me cruce.

 Pero casi siempre me ocurre y principalmente con quienes no veo con frecuencia o nunca hablé, que se refieren a cuestiones históricas o personajes históricos intentando demostrarme que ellos saben y conocen la temática. Y lamentablemente no solo no la conocen, sino que confunde etapas, tiempos y tienen conclusiones sumamente erradas. Charlatanería pura, diría muchos...

 Y no acaba todo ahí. Me encuentro con personas que por su historia de vida, estuvieron alejadas toda su existencia de una tapicera y pedazo de papel, para plantearme que tienen escritos o proyectos bibliográficos diversos. ¡Humildad!! ¿Dónde estás?.

 Por eso me pregunto ..¿no es más fácil escuchar? Yo lo hago con frecuencia y es más....no hablo de cosas que no conozco por miedo o vergüenza al papelón. ¡Pero tener que escuchar de proyectos de libros a personas que solamente se dedicaron a su labor o profesión y que la misma para nada contempló estas cuestiones literarias...eso me quita la tranquilidad.

 No es la primera vez que muchas personas con las que me encuentro fortuitamente, en vez de contarme de sus vidas, simples y sencillas como la mía, quieren venderme un buzón, dándose de literatos o hablando de historia sin saber de lo que se trata. Yo no soy un intelectual famoso ni nada por el estilo.

Dios quiso que tuviera éxito en lo mío, y alcanzara mi jubilación con varios libros escritos y un reconocimiento público aceptable. Pero eso después de 25 años de trabajar sin cesar en ese aspecto. Por eso me molesta que intenten dejar cada uno su humildad y se paren frente a mí queriéndome vender una personalidad que no tienen.

 Prefiero mil veces a las personas humildes, que no intentan de dárselas de personajes de la literatura o intelectuales, porque ellos son GENUINOS y no copias berretas de una vida que no tuvieron.

 Es como si yo fuera a una obra en construcción y les indicara a los albañiles como construir de otra manera distinta y es más...les dijera que estoy llevando a cabo la construcción de una parte de mi casa sin saber siquiera por dónde comenzar. 20 de Agosto del 2016.